jueves, 16 de noviembre de 2017

Viaje a Portugal (norte)

Continuamos el viaje a Portugal, después de haber visitado Lisboa y Sintra, cogemos el coche y empezamos nuestra ruta hacia el norte.
Camino a Coimbra hacemos parada en Fátima, lugar de peregrinación y justo este año es el 100 aniversario.
Nos desviamos para dar una vuelta por Nazaré, pueblo pesquero reconvertido al turismo que me sorprendió por la cantidad de casetas de playa puestas en hilera y también por las señoras mayores vestidas con el traje típico de la localidad, el traje de las siete faldas, una falda a la que superponen otros 7 refajos (fijaros en la falda de las señoras, se ve que llevan diferentes capas).
Así vestidas se pasean, y muchas de ellas están sentadas con carteles anunciando el alquiler de habitaciones, realmente una estampa muy sorprendente.

Ya el día siguiente, en la ciudad universitaria de Coimbra, visitamos la zona universitaria donde destaca la biblioteca más antigua del mundo

Continuamos el viaje y cerca de Aveiro, a unos 5 km hacia la costa se encuentra Praia da costa Nova con las casa de colores más famosas de Portugal

Una maravilla de pueblecito con las pintorescas casas pintadas a rayas de colores.

No todo el pueblo tiene las casas pintadas a rayas, pero sí que hay muchas donde hacerse unas maravillosas fotos.
Me hubiera quedado a veranear en este pueblo, bonito donde los haya.

Por el paseo hay quioscos que venden Bolacha americana y las famosas tripas, muy parecidas a las crepes, rellenos de algún sabor dulce.

Muy cerca está Aveiro, conocida como la Venecia de Portugal, una bonita población con edificios de estilo art nouveau.

Por sus canales navegan los barcos moliceiros, alargadas y coloridas embarcaciones para dar un paseo por Aveiro y conocerlo desde el agua.
Atracción que no os podéis perder si vais con niños, ¡les encantó!.

El dulce típico de la ciudad son los ovos moles, confeccionado con huevos y azúcar, y se venden en barricas de madera o envueltos en una corteza de oblea con diversos formatos.

Continuamos la ruta y llegamos a Oporto por donde pasa el río Miño
Encantadora la parte del río donde en una orilla está Oporto,

y cruzando el puente de Luis, ya en la otra orilla, se encuentra Vila Nova donde están todas las bodegas de vino de oporto

Muchas bodegas se pueden visitar, nosotros visitamos la Ferreira y fue muy interesante conocer toda la historia y elaboración del vino de oporto

En Oporto se encuentran muchas iglesias decoradas con azulejos azules

Incluso la estación de tren está decorada de este estilo.

Visita obligada en Oporto es la librería Lello, sobretodo para los amantes de la saga de Harry Potter, ya que la autora se inspiró en ella para su libro.

Cuando fui hace 15 años ya era conocida por ser una de las librerías más bonitas del mundo, apenas había turistas que la visitaban, en cambio ahora, tras ser conocida como la librería de Harry Potter, está llena de turistas, tienes que hacer una hora de cola y pagar 5 euros de entrada, importe que te descuentan si compras un libro (hace 15 años no te hacían pagar entrada, era una librería normal, en cambio ahora se ha convertido en un sitio turístico)
La escalera de la librería es impresionante, y es verla y transportarte a las películas de Harry Potter.

En Oporto podíamos dar por finalizado el viaje y haber puesto rumbo a casa, pero nosotros continuamos las vacaciones por tierras gallegas, así que tocando a la frontera con Galicia visitamos varios pueblos, como Vilanova de Cerveira, conocida por su mercadillo de los sábados, pero lo que más me encantó fue la calle decorada con paraguas

Y la curiosa casa toda decorada de crochet.

Bonito también es el pueblo medieval Ponte de lima

Y hermosas son las vistas desde Santa Luzia de Viana do Castelo

Estos tres pueblecitos del norte de Portugal se pueden visitar perfectamente estando en Galicia, ya que están muy muy cerquita.
Y hasta aquí la guía para visitar Portugal. Si ya estáis pensando en las próximas vacaciones, éste puede ser un muy buen destino.
Os encantará.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Viaje a Portugal (Sintra)

Si estáis varios días en Lisboa un día se tiene que destinar a conocer Sintra, a unos 30 km se encuentra este municipio lleno de fantásticas visitas a realizar.
Como ya os comenté, un hándicap de viajar en agosto es que hay mucha gente, y cuando digo mucha es mucha, mucha. Había colas en todos lo sitios, una odisea para aparcar el coche, teniéndolo que aparcar lejísimos de los diferentes sitios a visitar, pero Sintra lo merece.
Visitamos el Palacio da Pena y la Quinta da Regaleira, los dos una maravilla, con estilos totalmente diferentes.

El Palacio da Pena destaca por sus torres de colores sobre una colina del Parque Natural


La mezcla de diferentes estilos arquitectónicos, motivos mudéjares y manuelinos se integran con torres góticas y mobiliario barroco en su interior, dan lugar a un extravagante y peculiar castillo, un verdadera joya arquitectónica.
Vigilad con la niebla, a nosotros nos hizo un día estupendo, pero recuerdo que hace 15 años cuando lo visité por primera vez, casi no lo ví por culpa de la niebla, aún así, sin apenas verlo, ya me pareció una maravilla, y ahora lo he podido corroborar, disfrutando en su plenitud de toda su belleza.

En Sintra también visitamos la enigmática y masónica Quinta da Regaleira, uno de los monumentos más apasionantes de Portugal que no os podéis perder.
La primera impresión al mirar el palacio nos recuerda a una casa de película de terror, pero su historia, secretos y misterios que esconde la Quinta de Regaleria la convierten en un lugar apasionante.

El palacio está rodeado de un fantástico jardín, con túneles secretos, cascadas escondidas y preciosas fuentes como la famosa Fuente de la Abundancia.

La atracción más apasionante de sus jardines es el pozo iniciático, también conocido como torre invertida.
Se trata de un pozo de piedra en forma de espiral, con nueve pisos conectados entre sí por varios tramos de escaleras.
Los nuevos pisos simbolizan el infierno de la Divina Comedia de Dante. Los masones debían ascender por él siguiendo un rito de iniciación que representaba el renacer hasta llegar a la entrada superior.

De quince en quince escalones y en forma de espiral se descienden los nueve niveles que, recreando el ritual, harían bajar al abismo o subir al cielo, según el recorrido iniciático escogido.

No muy lejos se encuentra el Pozo imperfecto, más pequeño y menos profundo que el iniciático.
Mientras el iniciático simboliza la búsqueda de la perfección, el imperfecto significa que no la hemos encontrado.

Ambos pozos están conectados por grutas, laberintos subterráneos, que llegan a una cascada lago.
Una visita muy divertida que a los niños les encantó, subir y bajar los pozos, perderse por los laberintos y cruzar el lago por el camino de piedras. Toda una aventura. 

Antes de iros, no dejéis de pasear por el pequeño pueblo de Sintra y ver el Palacio Nacional aunque sea sólo por fuera (nosotros no entramos)

Y aprovechando que está muy cerca de Sintra, os recomiendo ir a Cabo da Roca, el punto más occidental de Portugal, de la península ibérica, o sea, de Europa continental

Allí donde la tierra se acaba y el mar comienza...
Me sentí en el límite, en el fin del mundo, claro está, del antiguo.
Unas vistas impresionantes de acantilados y la inmensidad del océano que no os podéis perder. Y os recomiendo que vayáis tapados, porque la zona es muy ventosa.

Todavía queda más Portugal por descubrir, en el próximo post viajaremos hacia el norte de Portugal.
Os espero.






martes, 14 de noviembre de 2017

Viaje Portugal (Lisboa)

¿Estáis pensando en hacer una escapada a Portugal? ¿O ya estáis pensando en vuestro destino de las próximas vacaciones? Sea lo que sea, os traigo una guía de viaje por el país luso para que os entre el gusanito de conocerlo.
Este verano hemos recorrido Portugal, un viaje en coche que nos ha permitido descubrir un país encantador que está aquí al lado, bueno... al lado, lado de Barcelona no (tenemos más ceca Francia) pero muy cerca, y depende de donde vivas de España lo tienes a tiro de piedra.

Como hemos visitado tantos sitios y hay tanto que contar, he dividido el viaje en 3 posts y además los publicaré en tres días seguidos para que no sea una historia interminable y esté todo junto.
El primero, que es el de hoy, será Lisboa, el segundo Sintra y el tercero el norte de Portugal.

Está claro que se puede llegar a Lisboa en avión, pero nosotros preferimos hacer el viaje en coche, porque como queríamos hacer ruta por Portugal era más cómodo y una distancia asumible.
Hicimos de tirada el viaje en coche de Barcelona hasta Mérida, donde hicimos noche y visitamos los restos romanos que son una maravilla, el anfiteatro, circo... pero lo que es espectacular es el teatro, vale la pena la visita.

Ya entrados en tierras portuguesas, destino a Lisboa, la primera población a visitar fue Évora, en la región del Alentejo, con casas de paredes blancas rematadas de albero, calles empedradas y con muchas tiendas de todo tipo de objetos realizados con corcho.

Visitamos la catedral, subimos a su torre con unas bonitas vistas de la ciudad, y contemplamos el templo de Diana que estaba en obras.

Pero la visita que más llama la atención es la Capilla de los Huesos, una capilla forrada de huesos y calaveras, sitio macabro que ya en la entrada pone "Los huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos", escalofriante.

La entrada a Lisboa la hicimos por la puerta grande, por el famoso Puente 25 de abril, el puente que recuerda al de San Francisco y es el logo de la aseguradora Maphre.

Este puente sobre el río Tajo es el más antiguo de Lisboa y es una imagen muy turística de la ciudad.

Lisboa, conocida como la ciudad de las 7 colinas (como Roma), es una ciudad con calles empinadas que suben y bajan, llena de cuestas y espléndidos miradores con impagables vistas de la ciudad. 

Estuvimos alojados en un apartamento turístico muy céntrico, en la Baixa, justo al lado del elevador de Santa Justa.
Siempre nos alojamos en hoteles, normalmente reservados a través de Booking y/o comparando precios a través de Trivago que nos indica en qué página web está el mismo hotel a mejor precio, pero este año, buscando hoteles céntricos, nos salían básicamente apartamentos, y es lo que cogimos.
La zona centro de Lisboa está llena de apartamentos turísticos, el que estuvimos alojados nosotros fue el Lisbon serviced apartments - Baixa.
La puerta de la calle y la del apartamento van con un código que te lo envían por mail días antes de la llegada, cada día te limpian la habitación, hacen las camas y cambian las toallas, como si estuvieras en un hotel, con la ventaja de que tienes una cocina muy bien equipada y mucho espacio. Una maravilla!
Nosotros no cocinamos nunca pero nos va bien para desayunar y cenar. La cena la compramos ya hecha, tipo ensaladas, embutidos, yogures, fruta... y al cenar en el apartamento nos permite llegar pronto al apartamento y así los niños pueden descansar más después del tute de todo el día.

Para moverse por Lisboa os aconsejo coger el pase de un día con el que podrás coger autobuses, metro, tranvía e incluso subir al elevador de Santa Justa.
Compramos la tarjeta de un día que cuesta 6,15€ + el coste de emisión de 0,5€, pero sólo con que cojas el tranvía y subas al famoso elevador de Santa Justa que une la Baixa con el Barrio Alto, lo tienes más que amortizado, porque el precio sin pase del elevador es ya de 5€.

Paseamos por la Baixa, desde la Praça do Rossio, por la Rua Augusta hasta la Praça do Comércio.

Imprescindible coger el tranvía y recorrer las calles de la ciudad, el más conocido y turístico es el tranvía 28 que recorre la Lisboa más auténtica, los barrios de Graça, Alfama y el Castelo.

En todas las guías recomiendan coger el tranvía 28 desde la primera parada, en la Plaza de Martim Moniz y hacer todo el recorrido.
Con la experiencia os digo que NO lo hagáis, al menos en agosto. Tuvimos que hacer como dos horas de cola para coger el tranvía en Martim Moniz, había pocos tranvías y además cada uno salía casi vacío, sólo con las personas que podían ir sentadas, total que no drenaba.
No sé si es porque la gente quiere hacer el recorrido sentado y no sube si tiene que estar de pie o bien baja vacío para poder coger gente en las siguientes paradas... la cuestión es que tuvimos que hacer una cola interminable.
Nosotros cogimos el tranvía 28 en la Baixa cerca de Praça do Comércio y subimos hasta Moniz, hicimos la cola de dos horas para volverlo a coger y bajar en el mirador de Santa Lucía con espectaculares vistas sobre el Tajo, y continuar andando hasta la Baixa.
Yo os aconsejo subir hasta la Alfama con el tranvía e ir bajando a pie hasta la Baixa, parando en los miradores, en la Sé (catedral) y visitar el castillo de San Jorge con estupendas vistas a la ciudad.

El segundo día en Lisboa lo dedicamos a salir del centro, visitando el Monasteiro dos Jerónimos donde se puede ver en la foto la enorme cola para entrar, 45 minutos de cola para comprar la entrada (es lo que tiene agosto y ser un lugar muy turístico).

Lo más bonito del monasterio es su fabuloso claustro.

Se visita también la iglesia en cuyo interior se encuentra la tumba de Vasco de Gama (el Monasterio fue construido para conmemorar su regreso del histórico viaje en el que descubrió la ruta marítima de la Índia)

Justo al lado del Monasteiro dos Jerónimos se encuentra la histórica fábrica y pastelería de Pastéis de Belém, donde se empezaron a hacer los pasteles de nata, típicos de Portugal.
Son unos pasteles de hojaldre rellenos con una crema pastelera con nata y los puedes espolvorear con canela y azúcar glas. Vale la pena probarlos, están riquísimos, sobretodo recién hechos, aún calentitos.

En frente del Monasteiro dos Jerónimos se encuentra la Torre de Belém, símbolo de la ciudad.

Y a su lado, el monumento a los Descubrimientos, monolito de piedra en forma de carabela en el que aparecen 33 personalidades de la era de los descubrimientos, una visita muy agradable al lado del río Tajo.

TIENDAS CON ENCANTO
Vamos ahora un poco de compras por Lisboa, en la Baixa, donde hay unas tiendas realmente bonitas con mucho encanto.
Una de ellas es la Fábrica das enguias, donde venden latas de anguilas.

 Silva & Feijóo es otra tienda donde venden conservas y es una cucada

En la Rua Augusta, probamos los pastéis de bacalhau, como unas croquetas de bacalao rellenas de queso, brutales! además acompañados de un vino de Madeira. Un delicioso bocado.
La tienda es una monada donde puedes ver en vivo y en directo como se elaboraron los pasteles de bacalao.

Pero la tienda que más me fascinó fue O mundo fantastico da sardinha portuguesa, una tienda decorada como si fuera un circo, que venden latas de sardinas, pero lo que menos importa es la sardina (7€ la lata) porque lo que compras es la lata.
La lata va decorada con un año, mencionando dos personas que nacieron y dos hechos importantes ocurridos ese año.
Si no fuera por toda la decoración circense de la tienda y su packaging, seguro que no venderían ninguna, porque aquí lo que menos cuenta es la sardina. Un 10 en marketing!.
Y sí, nosotros compramos nuestros respectivos años (no lo pudimos evitar).

Y hasta aquí nuestro recorrido por Lisboa, desde donde hicimos excursiones a Cascais i a Sintra.
En el próximo post os hablaré de Sintra, sin lugar a dudas lo más bonito de Portugal.
No os lo perdáis.

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