miércoles, 30 de noviembre de 2016

Calendario de adviento casitas kraft

A punto de empezar a abrir nuestro calendario de adviento DIY de este año, qué ganas tienen los niños de abrirlo cada día y ver qué sorpresa les aguarda!, es llegar del cole y lo primero que hacen es ver qué contiene el paquetito de ese día. Da igual que el calendario sea DIY o sea comprado, la ilusión de ellos es la misma, pero a mí me gusta hacerlo yo porque así cada año es diferente, podéis ver aquí y aquí los que hice las pasadas Navidades.

Este año he hecho un calendario de adviento de casitas de papel kraft y pintadas a mano con rotulador blanco. Podéis comprar bolsitas de papel kraft, pero yo como tenía un rollo de papel kraft y le quería dar salida, he confeccionado una a una cada bolsita.
Antes de empezar a confeccionar todas las casitas tenía un poco de miedo de que fuera demasiado elaborado, hacer las bolsas,  dibujar a mano 24 casitas... podía resultar agotador, pero he de decir que no se ha hecho nada pesado ya que se hace bastante rápido.


Cada casita es diferente y en su interior además de chuches y chocolatinas, cada año pongo papelitos con mensajes tipo: hoy Carla escoge la cena, hoy vamos al cine, hoy Pol escoge la película, hoy vamos a cenar fuera... sorpresitas que les encantan. De esta manera vamos contando los días y acercándonos al día más deseado, el día de Navidad.

El calendario lo he hecho con la ayuda de mi hija, le ha encantado dibujar casitas, ¡como les gustan a las niñas las manualidades!!!!
Vamos con el paso a paso.
MATERIALES
-un rollo de papel kraft o 24 bolsitas de papel kraft
-pegamento en barra
-rotulador blanco (yo he utilizado rotulador de tiza)
-24 pinzas de madera pequeñas
-cuerda de rafia

PASO A PASO
Si habéis optado en hacer las bolsitas vosotras mismas, cortar 24 trozos de papel kraft del tamaño de medio folio.
Coger un trozo de papel, ponerlo en horizontal, doblar los laterales hacia dentro y enganchar la unión con pegamento.
Doblar un poco la parte inferior y pegarlo.
La parte superior del sobre le daremos forma de triángulo, para ello doblar los extremos hacia dentro como muestra en la imagen, haciendo que las solapas se toquen.
Le damos la vuelta y ya tenemos el sobre en forma de casita.
Lo haremos 24 veces para hacer las 24 casitas, tomando de muestra la primera casita para que todas queden del mismo ancho.
Ahora toca dibujar con rotulador blanco, el tejado, ventanas, puerta y otros detalles como arbolitos o corazones, haciendo una colección de casitas todas diferentes.
Una vez tengamos las 24 casitas, las colgamos con pinzas de madera a una cuerda de rafia.
Y así es como ha quedado nuestro calendario de adviento de este año, muy kraft.
Empieza la cuenta atrás!

viernes, 25 de noviembre de 2016

Galletas con mermelada de fresa

Tumbprint cookies o galletas huellas de pulgar es el nombre de estas galletas con mermelada en el centro, su nombre se debe a que el agujero del centro, donde se pone la mermelada, se hace presionando con el pulgar.
Para el cuento Las zapatillas rojas propuesto por Tú ves y yo hago para el reto Una galleta, un cuento, me imagino una fiesta donde el rojo sea el color predominante, por lo que quería hacer unas galletas de este color, pero sin utilizar colorantes, sólo ingredientes naturales, así pues, lo que iba a dar el toque colorado sería la mermelada de fresa.


INGREDIENTES
Con estas cantidades salieron 27 galletitas.
-100 gr mantequilla
-200 gr harina
-100 gr de azúcar
-1 huevo
-1 cucharadita de levadura
-1 pizca de sal
-mermelada de fresa

ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 180º
Batir la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar hasta que esté cremoso.
Incorporar el huevo y batir hasta que se integre por completo.
Añadir la harina tamizada con la levadura y la pizca de sal y mezclarlo todo.
Con la masa formar bolitas de unos 15 gramos y colocarlas en una bandeja con papel sulfurizado, separándolas ya que se van a aplanar un poco al cocer. Yo las he colocado en 5 filas de 5 galletas.
Apretar en el centro de cada bolita con el dedo pulgar o con una cucharilla con base redondeada (yo he utilizado el dosificador de la leche para bebés) y hacer un hueco.
Hornear unos 10 minutos.
Sacarlas del horno y rellenar el hueco con mermelada y ponerlas en el horno unos 5 minutos más.
Una vez horneadas, dejar enfriar sobre una rejilla.


Nota: También podéis optar en poner la mermelada antes de empezar a hornear las galletas (15 minutos) o al final, una vez estén las galletas horneadas. En el primer caso la mermelada quedará más cristalizada y en el último tenéis que tener en cuenta que no las podréis guardar porque la mermelada las humedecerá.
Yo he optado  por una opción intermedia, a mitad del horneado, quedando una mermelada compacta pero no cristalizada.


En mi casa volaron, literalmente. Están buenísimas, quedan crujientes por fuera y blanditas por dentro y el sabor de la mermelada queda genial. Probadlas!


Si queréis ver qué han hecho el resto de compañeras para este cuento pinchad aquí, seguro que el rojo y la danza estarán muy presentes en todas las propuestas.

martes, 15 de noviembre de 2016

Quiche de champiñones y bacon

¡Me encantan las quiches!, es uno de los platos salados que pongo siempre en mis fiestas, es muy versátil y siempre triunfa.
Como apetece ir variando los ingredientes hoy os traigo la receta de una quiche con champiñones, cebolla y bacon muy sabrosa y que está riquísima.

La quiche es una de las tartas saladas más famosas, es originaria de Francia, de la  región de Lorena, y de ahí su nombre: Quiche Lorraine.
Las posibilidades que ofrece son infinitas, sobre una base de huevos y nata se le puede añadir cualquier ingrediente, verduras, carne... resultando un plato exquisito.
La receta de la quiche de hoy es con champiñones, cebolla y bacon, ¡buenísima! al igual que las otras recetas de quiche que tengo publicadas en el blog, la quiche de jamón y queso y la quiche de espinacas y ajos tiernos.
INGREDIENTES
-masa brisa
-3 huevos
-1 bandeja de champiñones laminados
-200 gr de bacon
-200 gr queso
-1 cebolla mediana
-200ml de nata para cocinar
-sal y pimienta.

ELABORACIÓN
Extender la masa brisa en un molde redondo rizado, pinchar la masa con un tenedor y hornearla siguiendo las instrucciones del fabricante.
Lavar los champiñones y dejar escurrir.
Sofreir la cebolla cortada a fuego lento, cuando esté pochada añadir los champiñones laminados y cocinarlo todo junto
Freir el bacon cortadito en tiritas y reservar.
En un bol, batir los huevos, añadir la nata para cocinar, sal, pimienta y el queso.
Sobre la masa brisa horneada verter los champiñones, el bacon y la mezcla de huevos, nata y queso.
Meterlo en el horno precalentado a 200ºC y hornearlo durante 20-30 minutos.
Sencillamente delicioso.



domingo, 6 de noviembre de 2016

Bundt cake de calabaza

Es época de calabazas, de cocinar recetas dulces y saladas con ellas, y aprovecho la ocasión para estrenar el molde Heritage de Nordic Ware con un bundt cake de calabaza.
He optado por un bundt cake de calabaza con glaseado de chocolate porque el chocolate nos encanta y combina perfectamente, ya probamos la mezcla cuando hice el bizcocho de calabaza con pepitas de chocolate y es extraordinario.
Además la canela y nuez moscada (yo no le puse jengibre pero se lo podéis poner) le aportan un sabor muy especiado que nos encanta, mucho más a los adultos que a los niños, ya que he de confesar que a los pequeños el sabor de las especias no les entusiasma (por no decir claramente que no les gusta).

INGREDIENTES
Bundt cake de calabaza
-375 gr harina de repostería
-225gr mantequilla a temperatura ambiente
-350 gr azúcar
-4 huevos XL
-300 gr de puré calabaza*
-1 sobre de levadura en polvo
-160 ml de buttermilk**
-1 cucharadita de nuez moscada
-2 cucharaditas de canela en polvo
-1 cucharadita de jengibre molido (yo no lo puse)

*para unos 300 gr de puré de calabaza se necesitan unos 600 gr de calabaza cruda. Para cocer la calabaza se puede hacer al horno o al microondas. Una vez cocida dejar escurrir en un colador toda el agua.

** si no enconstráis el buttermilk (en algunos Lidl lo venden), mezclar 150 ml de leche con 10 ml de zumo de limón, revolver y dejar reposar unos 10 minutos (tendrá la apariencia de leche cortada)


Glaseado de chocolate
-100 gr chocolate negro
-25 gr mantequilla
-1 cucharadita de miel

ELABORACIÓN
Tamizar la harina con la levadura, la canela y la nuez moscada
Batir el azúcar junto con la mantequilla hasta que blanquee (unos 5 minutos)
Agregar los huevos uno a uno a velocidad baja, no añadir el siguiente hasta que no se haya integrado el anterior.
Añadir un tercio de la harina hasta integrar, añadir la mitad del buttermilk y mezclar, añadir otro tercio de la harina, después la otra mitad del buttermilk  y finalmente el tercio restante de la harina.
A velocidad baja añadir el puré de calabaza y mezclar bien.
Verter la mezcla en un molde de bundt cake engrasado,  dar unos golpecitos al molde dejándolo caer sobre la encimera para que la masa se reparta bien y las burbujas salgan a la superficie
Meter el molde en el horno precalentado a 180º en la parte central sobre una rejilla, para facilitar que el aire circule a través del orificio del molde y cocerlo unos 50 minutos o hasta que al pincharlo con un palitos salga limpio
Dejar enfriar el molde sobre una rejilla unos 10 minutos, después desmoldar y dejarlo acabar de enfriar sobre una rejilla, sale perfecto.


Una vez frío se puede decorar con glaseado de chocolate, para ello fundir el chocolate al baño maría o en el microondas con la miel y mantequilla, remover para que quede bien disuelto y dejar reposar un rato para que coja más cuerpo.
Verter sobre el bundt cake y ya lo tenemos listo. (Yo he utilizado una manga pastelera para que me quedara el churrito de chocolate exacto en los vértices)


Si no habéis hecho nunca un bizcocho con calabaza os animo a hacerlo, no se nota apenas y le da jugosidad, lo que sí que se nota es el sabor especiado de la canela y la nuez moscada, delicoso!
Un beso





lunes, 31 de octubre de 2016

La castañada

Bona castanyada! Feliz castañada!
Hoy es el día de la catañada en Catalunya, noche de comer panellets, castañas asadas y boniatos, todo regado con moscatell,  pero como siempre hay algún niño que no le gusta incluyo en la bandeja algún bombón y gominola en forma de calabaza para disfrute de los pequeños.

Sí, los panellets los he hecho yo, es el primer año que los hago sola porque en los últimos años se había encargado mi madre, pero es hora del relevo.
Guardo con cariño el recuerdo de mi infancia cuando con mi abuela y mi madre hacíamos la masa y luego se apuntaban mi abuelo, mi padre y hermano a hacer, en familia, las bolitas de los panellets.
Y ésta es la tradición que quiero transmitir a mis hijos, en familia vivir estos momentos tan entrañables.

Este año he diseñado unos toppers para decorar nuestros panellets y os los dejo por si los queréis utilizar, están en catalán porque al ser un tradición de aquí he supuesto que sólo lo van a utilizar quienes sean de Catalunya.
Y si queréis saber más de cómo se originó esta tradición os dejo dos historias.


PRIMERA HISTORIA
En la Edad Media y para recordar a todos vecinos la necesidad de rezar por los difuntos, durante la noche de todos los santos se tocaban las campanas de todas las parroquias y conventos, de tal suerte que el campanero necesitaba de un gran aporte de energía para recuperarse del esfuerzo.
Al ser la castaña el fruto mas abundante del otoño, se recuperaban del cansancio con castañas y pequeños tragos de vino blanco, para hacerlas más pasaderas. Como el número de campanarios era muy elevado en aquellos tiempos y al campanero se iban añadiendo las personas y familiares más allegados, en un afán de querer compartir con él sus penas y también sus gozos, finalmente todos acababan comiendo castañas y bebiendo vino.
Mas adelante, en los pueblos, por la tarde todos los hombres se dedicaban a recoger castañas, boniatos y leña, las mujeres hacían pastelitos parecidos a los actuales “panellets” (unos pastelitos hechos a base de almendra molida y azúcar) y al llegar la noche se reunían todos alrededor del fuego comiéndose las castañas y los boniatos asados a la leña y los pastelitos que habían traído las mujeres y así celebraban el final de la recolecta y rezaban por los difuntos.
También existía la tradición de que los niños tenían que dejar castañas escondidas en algún rincón de la casa para que, por la noche, las almas de los que faltaban vinieran a recogerlas y se las cambiaran por “panellets” o membrillo (dependiendo de la zona).
A finales del siglo XVIII la costumbre se había extendido de tal manera que la castaña pasa a ser un elemento de comercio y entonces hace su aparición la figura de las castañeras, mujeres que asan las castañas al fuego y las venden en puestos callejeros.
De aquí la costumbre que en Cataluña, se celebre la noche de todos los santos comiendo castañas, regadas con vino dulce y panellets.


SEGUNDA HISTORIA
Antiguamente, después de cenar, se celebraba la castañada, comida familiar dedicada a los muertos y que era recuerdo de las antiguas comidas funerarias. Se hacía la cena habitual y seguidamente se comían las castañas asadas al fuego del hogar, así como los “panellets” u otros dulces propios del día, y se bebía vino que tenía que ser dulce o blanco. Las castañas se abocaban encima de la mesa y todo el mundo iba cogiendo a su discreción.
Esta costumbre de comer castañas (que por otro lado es el fruto típico de la estación junto con otros frutos secos: almendras, avellanas…), se complementa con la de consumir un tubérculo parecido a la batata: el boniato. Poco a poco hará su aparición uno de los personajes más carismáticos y entrañables de esta época: la castañera.


Bona castanyada!

martes, 25 de octubre de 2016

Stromboli (pizza enrollada)

Stromboli es una pizza enrollada típica de la gastronomía italo-americana.

Cuando Patricia propuso el cuento Pinocho para el proyecto Una galleta, un cuento de octubre, cavilé en qué podía hacer, me apetecía hacer alguna receta salada y pensé en que hay muchísimas pizzerías que se llaman Pinocho ya que el cuento es italiano, claro! Ya me iba centrando, haría alguna pizza, ¿pero cual?. Mirando todas las clases de pizza me encontré con la stromboli, ¿stromboli????? Pero si en el cuento de Pinocho aparece el titiritero Stromboli!!!! Ya lo tenía, una pizza dedica al malvado titiritero Stromboli.

La pizza stromboli se asemeja a un pan relleno, es hermana del calzone y de la focaccia y es ideal para celebraciones, aunque cualquier momento es bueno para sorprender con una pizza tan diferente.

Para su relleno no hay reglas, se pueden colocar los ingredientes que se deseen, los más comunes son la carne picada y el queso italiano.


El nombre de esta pizza no se debe al titiritero de Pinocho, ohhhhh! (lástima, pero me sirve igual para el cuento) si no que fue creada en la década de los 50 por un cocinero italiano que vivía en Philadelphia (EEUU), tras el estreno de la película ‘Stromboli’, ambientada en la isla italiana del mismo nombre y conocida por su volcán, por lo que podemos decir que esta pizza es un auténtico volcán de sabor.


INGREDIENTES
-Masa de pizza
-Salsa de tomate (yo compré una especial para pizza, así ya viene aromatizada)
-Salami
-Mozzarella rallada
-Jamón york
-Más queso (yo utilicé una mezcla de 4 quesos)
-Orégano
-1 huevo


ELABORACIÓN
Está claro, que se puede preparar en casa la masa de pizza y la salsa de tomate, pero yo lo compré ya hecho.
Extender la masa de pizza
Untar la salsa de tomate dejando un par de centímetros en cada lado, y añadir el salami, la mozzarella rallada, el jamón y los 4 quesos rallados (o los ingredientes que más os gusten, como os he comentado se puede rellenar con lo que sea)

Pintar con huevo batido los laterales del rollo, doblar los lados más cortos hacia dentro para que no se escape el relleno, enrollar por la parte ancha haciendo un cilindro y cerrarlo bien.

Una vez esté el rollo hecho, poner en la parte inferior el lado donde se haya juntado la masa, hacer cortes diagonales en la parte superior, pincelar con huevo batido y espolvorear orégano por encima.
Introducir en el horno precalentado a 200º a media altura con calor arriba y abajo unos 10 minutos o hasta que esté dorado.

Presentadlo calentito, cortado en rodajas y si queréis acompañadlo con salsa de tomate para ir mojando.

Una manera diferente de comer pizza, mucho más festiva. Espero que la probéis.
Si queréis ver todas las propuestas para el cuento de Pinocho podéis pinchar aquí

miércoles, 19 de octubre de 2016

Galletas calabaza y fantasma para Halloween

No hay nada más característico en Halloween que las calabazas y por eso las he querido galletizar, pero para que no estuvieran solas he decorado también unas galletas fantasmas, otro clásico de esta festividad.
Las galletas están decoradas con glasa, excepto los banderines naranjas de los fantasmas que son de fondant.
Seguro que como yo, os habéis preguntado alguna vez: ¿Por qué la calabaza es uno de los símbolos de Halloween? ¿De donde viene la tradición de vaciar una calabaza y transformarla en un farol?, pues resulta que la historia viene de Irlanda donde nace esta celebración.

El protagonista de esta leyenda se llama Jack, un granjero tacaño y mentiroso que acostumbraba estafar a sus vecinos. Cierto día el diablo fue a buscar a Jack con la firme intención de llevarse su alma. Sin embargo, el granjero logró engañarlo y atraparlo. A cambio de su libertad el diablo prometió que “jamás lo volvería a buscar”.
Al cabo de varios años, Jack murió pero fue rechazado en el cielo y al llegar al infierno el diablo tampoco quiso recibirlo, y lo condenó a deambular por los oscuros caminos del purgatorio.
Antes de partir, Jack le pidió un último favor: una luz que pueda alumbrar su camino. Entonces, el diablo le entregó una brasa que nunca dejaría de arder. El granjero cogió uno de los nabos que llevaba en su bolso, le hizo un hueco y colocó la brasa dentro del tubérculo.
Desde entonces en Irlanda se hizo popular la historia de Jack of the Lantern (Jack, el del farol) y se le relacionó a las celebraciones del Samhain, festividad de origen celta que marcaba la transición (el paso de un año a otro) de apertura al otro mundo.
Con la llegada de inmigrantes irlandeses a Estados Unidos, la celebración cobró gran importancia y se convirtió en una tradición. Sin embargo, al no haber una plantación de nabos, pero sí un exceso de calabazas, los estadounidenses decidieron cambiarla.
Desde entonces se tallan rostros terroríficos en las calabazas (supuestamente la cara de Jack). Estas hortalizas eran colocadas en las ventanas de las casas para, según las creencias, ahuyentar al diablo.


Si queréis tallar calabazas, en este post os expliqué como decorarlas con un taladro, quedan muy decorativas, dan mucha calidez al ambiente y no es nada difícil.
Espero que os animéis.
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